lunes, 10 de marzo de 2014

Costillas de Cerdo Caramelizadas

He descubierto (muy a mi pesar) una nueva receta-adicción.
La verdad es que fue bastante al "tun-tun".

Aquello de que piensas "esto con esto y con esto otro tiene que salir bien".

Total, que a lo tonto, a lo tonto, nacieron las Costillas de Cerdo Caramelizadas.





Siendo sincera, esta receta la hice por partida doble.

Sí, la hice dos días y con ánimo de hacer unas pruebas de sabor y he de decir que la versión picante fue la que mas me gustó.

Sin picante están MUY bien, pero encuentro que les falta un "punch".

La versión no-picante la probaron mis sobrinos y según mi Hugo, estaban "mas o menos ricas"... Hasta que llegamos a la conclusión que el hecho de tener hueso es lo que hacía bajar la nota :D  Pero que de sabor me daba un 10

La receta es un poco orientativa ya que la cantidad de carne varía en función de la cantidad de comensales porque varía en el tamaño de las costillas y de si comeremos un primer plato, con lo que, entonces contamos unas 3 costillas por persona.

Ingredientes:

  • Costillas de Cerdo.
  • Aceite de Oliva.
  • Pimienta y Sal.
  • Romero Fresco.
  • 3-4 dientes de Ajo.
  • Copos de Guindilla al gusto (o 2 guindillas bien picaditas).
  • 1 cdta de Paprika (pimentón dulce).
  • 1 cdta de Jengibre (lo mejor es laminar un jengibre fresco pero yo no tenía en casa).
  • 8 cucharadas de Miel.
  • 8 cucharadas de Salsa de Soja.
  • 5 cucharadas de Vinagre de Arroz.
  • 300 ml de Caldo de Pollo.
  • 3 Cebolletas.


Preparación:


  • Pre-calentamos el horno a 180 ºC
  • Sazonamos las costillas con sal y pimienta.

Si no tenemos una bandeja de este tipo, haremos este paso en una sarten normal y luego lo pasamos a una bandeja del horno.



  • Encendemos el fuego y cuando la bandeja (o sartén) esté caliente, ponemos 3 cdas de aceite de oliva y ponemos las costillas, los dientes de ajo (no hace falta pelarlos) y encima, las ramitas de romero.
  • Sellamos las costillas durante 5-10 minutos (hasta que estén doradas por ambos lados).




  • Iremos dándole vueltas a las costillas hasta que estén doradas y cuando estemos sellando la última cara, añadiremos el pimentón dulce, la guindilla en copos, el jengibre, cubriremos con miel y dejaremos cocer durante unos 2 minutos y veamos que la miel comience a caramelizar.

*Fijaros en las burbujitas que van haciendo la miel*





  • A continuación; añadiremos la salsa de soja, el vinagre de arroz.
  • Probamos la salsa por si tuviésemos que re-ajustar los sabores y dejaremos reducir la salsa durante un par de minutos.
  • Añadimos las cebolletas (no las piquéis muy pequeñas), el caldo y lo llevamos a ebullición a fuego medio-alto durante 5 minutos.
  • Pasados los 5 minutos y si lo hemos hecho en una sarten, colocaremos el contenido de la misma en una bandeja/fuente de horno.



Ahora es cuando deberíamos llevar las costillas al horno.


Puesto que no queremos una carne reseca, hablemos del tiempo de horneado.

- Si las costillas son pequeñas y con poca carne (como lo fueron en mi caso), hornearemos durante 15 minutos, las sacaremos, les daremos la vuelta y devolvemos al horno unos 15 minutos mas.

- Si las costillas son mas de "constitución media", hornearemos del mismo modo pero durante 20 minutos por cada lado.

- Si al final, a lo mejor hemos cambiado el cerdo por ternera o por cordero, porque en casa son mas comilones y este tipo de costillas tienen más carne y son mas grande, entonces deberemos hornear 30 minutos por cada lado.





TIPS

- Si tienes una fiesta, cena/comida, o si no tienes tiempo; puedes hacer esta receta con un máximo de 2 días de antelación.

Tan solo tienes que omitir el proceso de horneado y dejar las costillas marinando bien tapadas con papel film.

- Cuando las pongas en la fuente, hazlo con la mayor proporción de carne hacia abajo ya que con ello te aseguras de que quedarán bien cubiertas.

Esto hace que la carne absorba gran parte de los jugos del marinado y se intensifiquen los sabores y así mismo, la carne quedará extremadamente jugosa y sabrosa.

- Cuando vayas a hornear, asegúrate de haber sacado la carne de la nevera con antelación ya que el frío hace que "las carnes se aprieten".

- Si tenéis niños que vayan a comer, podéis hacer esta misma receta pero suprimiendo las guindillas (así lo hice yo cuando vinieron mis sobrinos).

- Si no sois muy amantes del picante pero no os molesta que tenga un leve toquecito, podéis sustituir el pimentón dulce por pimentón picante.
Éste le dará un ligero toque sin darle todo el "punch" que le darían las guindillas. 




Después de leer toda esta parrafada soy  mas que consciente de que pueda parecer algo muy complicado de hacer pero nada mas lejos de la realidad.

Fácil, rápida, sabrosa y un éxito asegurado.


Nos vemos en las redes ;)



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