jueves, 23 de mayo de 2013

Reflexiones Matutinas

Os quiero contar algo que me está pasando últimamente, pero ¡ojo!, no ha de verse como una crítica. Nada más lejos de la realidad.
Yo creo que os pensáis que yo soy como una enciclopedia. Acudís a mí en busca de consejo, trucos, recetas, tutoriales… Os pensáis que, yo, todo lo sé. Que he hecho cientos de cursos o ¿¡qué sé yo?!.

Pues no. Nada que ver.

Soy una madre soltera que por temas varios y cosas de la vida no puede trabajar; que llega a final de mes a trancas y barrancas… y ha habido meses en los que no he llegado ni por casualidad.
Mi peque, por aburrimiento del destino que así lo ha decidido, necesita educación especial.
Tiene su psicóloga, su psiquiatra, sus profesoras de educación especial (las cuales yo no sé qué sería de mí si ellas no estuviesen) y de unos cuantos profesionales más.

No tengo una gran familia a la que recurrir o en quienes apoyarme.
La única persona que tengo es mi madre (¡ay madre, que sería yo sin ti).

En mi vida es todo “Juan Palomo. Yo me lo guiso, yo me lo como”.
¿Yo lo rompo?. Yo lo arreglo. ¿Yo lo cocino?. Yo me lo como.
Y no me malinterpretéis; cada persona es un mundo y cada vida es un universo.
Yo no digo que mi vida sea peor que la tuya; tan solo que es diferente y dista muchiiiisimo de lo que una vez soñé que sería.

De hecho, tan solo hay dos cosas que me mantienen cuerda: la Música y Cocinar.
Sin esas dos cosas, a saber dónde estaría yo hoy día.

Si no he hecho cursos no ha sido porque no quisiera, sino porque económicamente me ha sido imposible.
¡Que más quisiera yo!.

¿Entonces?. ¿Debería quedarme en casa, llorando, quejándome y lamentándome por cada rincón por no haber tenido una “formación reglada”?.
Seguramente haya gente que lo haga. Yo no lo critico. Tan solo no lo comparto, y como tal, no lo hago.

Si la vida me quita la posibilidad de formarme en algo que me gusta… “Hecha la ley, hecha la trampa”.
Que me quite las posibilidades si le da la gana que a mí, me importa un carajo (perdón), porque si algo no me puede quitar son las ilusiones, las ganas y mis ansias por descubrir y aprender.

Dicho esto; y simplificando… No soy una profesional. No soy una gran repostera de renombre. Ni una chef con estrellas Michelin.
Soy una chica sencilla con alma de exploradora. Con alma de descubridora. Con alma de emprendedora.
Me encanta experimentar, me encanta inventar, me encanta lo que está escrito fuera de la norma, me encanta errar (sí; me encanta errar, porque sin errores no hay aprendizaje… ergo, no hay satisfacción por el esfuerzo) fallar y volver a intentar y dar un saltito y un grito de “yay!!!” y escuchar a mi madre diciendo “no grites!!”

Toooooodo lo que hago (y os muestro) es a base de investigar, leer, leer y leer cientos de recetas para al final, hacer un mix de ellas y hacerlo como me da la gana. Con el obvio resultado de a veces (no mucho porque en temas culinarios tengo bastante sentido común), tener que tirarlo a la basura  (véanse los cupcakes de cava).

Con esto quiero llegar al:
NO ME MOLESTA que vengáis a preguntar (porque a veces llegáis que parecéis corderitos degollados y abogando por vuestra vida y me dan ganas de mataros). Os voy a ayudar, aconsejar, orientar con todo cuanto YO sepa.
NO ME MOLESTA lo más mínimo el compartir mis trucos ni mis observaciones con vosotros.
No soy “nadie”, no vendo, no tengo tienda física ni tengo tienda online así que no tengo que velar por mis “intereses”.

Tan solo soy un “tarrito de ideas” que está ahí.

 MI PÁGINA está ahí porque yo así lo quiero.

 Una página (y aquí viene mi humilde opinión)… Una súper-mega-hiper página con 8.000 seguidores a la que uno acude (y me incluyo porque yo he acudido a estas páginas hasta que me he hartado de ser ignorada) en momentos de crisis / dudas existenciales / consejos que contesta a los 7 días, y digo 7 días por no decir 1 mes (cosa que me ha pasado) de haber hecho la pregunta o  que directamente no contesta, a mí, “no me mola”.
Pero más que nada, porque no me sirve de mucho más que para ver lo ideales que son y lo ideal que lo hacen todo y YO NO. Y no por falta de ganas, de práctica o de ilusión; sino por falta de posibilidades (véase: economía)… Bueno, si me sirven para algo es para darme ideas de decoración; aunque intento no copiar y darle a todo un toque “Myself” (yo misma).

Gracias por todos aquellos que venís a buscar en mí esa idea que por lo que sea no sois capaces de encontrar.
Gracias por tantas preguntas que me hacéis.
Gracias por ver las diferencias entre “grandes” páginas y yo.
Gracias por haberme hecho ver que:


Soy chiquita pero feliz  ;)